Civilizado: Will Smith

Civilizado: Will Smith

El mundo se llevó las manos a la cabeza en la ceremonia de los Oscars, el mundo nos exige ser cada vez más civilizados. Hace un par de años hice esta historia. Por ahí anda en Facebook. No me la invento.

Yo estuve en el lugar de Will Smith en La Habana. En el Cocodrilo Bar. Sentado en primera fila, junto a mi esposa alemana.

El comediante de turno pensó que era muy buena oportunidad hacer chistes a costa de la rubia y el negrón. La yuma y el jinete. Y esa noche aireó todos los chistes racistas de nuestra cosecha. Y en Cuba tenemos unos cuantos.

Mientras más irrespetuosos eran los chistes, más reía el público. Es como estar en el medioevo, cuando la gente iba a contemplar como el inquisidor quemaba vivo a una persona.

Pónganse un momento en esa posición. No vale señalar con el dedo a otro. No. Mírenle la cara casi de llanto a su esposa en el centro de las llamas. A su propia esposa, no una cara extraña. ¿Te comportas según las reglas o paras el sacrificio y la turba que se burla de ella?

El mundo de hoy exige ser civilizado. Y yo opté por ser un tipo civilizado. Y me arrepiento. Yo hice lo que se espera en el siglo XXI, el siglo de los buenos. Esperé a terminar la función y me quejé a la dirección del centro. Pero solo me tildaron de pesado, de creerme cosas. ¡Ah, esto es Cuba, decían! Ni siquiera consideraron llamarle la atención o sanción.

No sé si Will Smith es bueno, es malo o es civilizado. Ese no es el punto. Yo tampoco lo he sido siempre. No me interesa. Pero he estado en su lugar, en un teatro lleno riendo de las burlas de mi esposa. Y en ese momento solo hay una pregunta: ¿Qué es lo primero, la sociedad o ella? ¿Cuál es el compromiso prioritario?

He sabido que este comediante en La Habana ha seguido haciendo el show basado en la falta de respeto al público.

Llevo años pensando que actué mal. Si hubiese escogido no ser civilizado y defender a mi esposa, se habrían acabado esos shows deprimentes. Al menos los de este comediante. Y ella no habría comenzado a pensar que yo no era capaz de defenderla.

Ahora, con mas años veo las críticas a Will Smith y no las comparto. Por el contrario le aplaudo. Will Smith es primero esposo, luego actor. Si yo tuviese la oportunidad de regresar en el tiempo y mirando lo que perdí, lo que estaba en juego, escogería hacer lo mismo. Parar su humillación. Y al carajo el buenismo.

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