Respuesta a un amigo

Respuesta a un amigo

Estimado amigo mis palabras hacia ti no van a ser nunca de reproche.
Tú como yo eres víctima. Pero alegar que todo el que vive en el extranjero está fuera del problema, es injusto. Porque bien se sabe que nadie nos recibe con una alfombra roja, que aquí somos extranjeros y empezamos de cero sin un centavo en el bolsillo. Créeme, no puede ser peor. Aún así, la inmensa mayoría de nosotros tenemos familiares en la isla por los que nos preocupamos y con quienes compartimos lo poco que obtenemos trabajando.
Por tanto no es correcto ni justo decir que nos inmiscuimos, pues nunca hemos salido del problema. Sobre nosotros pesan las mismas prohibiciones arbitrarias diseñadas en La Habana y aún más que sobre quienes viven en la isla. Algunas realmente maquiavélicas como lo es la prohibición de ocho años impuesta a los médicos.
Lo que a ustedes les falta se obtiene con dinero. La separación, la soledad, no la borra con todo el dinero del mundo.
Debe quedar claro una cosa: El pueblo de Cuba es un pueblo encarcelado por el Partido Comunista, que al declarar la irreversibilidad del socialismo y auto declararse vanguardia y único permitido, ha hecho parias a una gran masa del pueblo cubano que pensamos diferente. Solo bajo esa Constitución puede decirse que los miles de cubanos que salieron a las calle el domingo son criminales.
Todos sabemos que la palabra diálogo ha sido abanderada desde las primeras manifestaciones en San Isidro. Desde Octubre solo ha habido intentos de diálogo que han sido primero ignoradas, luego demonizadas en TV, luego llegó el manotazo del ministro y ayer los tiros.
Porque te conozco desde hace tantos años y creo saber como piensas te escribo esto.
Tú has sido víctima otra vez del gobierno. El apagón de Internet no ha permitido a los cubanos en la isla enterarse de qué ha pasado y en qué orden.
La primera manifestación de la que se tuvo noticia ocurrió en San Antonio de los Baños. Eran las 10 de la mañana en Cuba. No era un grupúsculo. Si miras las imágenes era una manifestación pacífica. Los gritos de «No más mentiras», «Queremos medicinas», hablan más de un pueblo pidiendo ayuda que de un movimiento dirigido por una mano tenebrosa desde el extranjero.
Esa manifestación llegó ante la sede del Partido del municipio. ¿Hubo gritos? Sí ¿Hubo ofensas? Sí. De eso se tratan las manifestaciones de protesta. Son una catarsis. Si todos los alemanes que tildan de «vaca» a la Merkel, quienes se burlan de Biden, o lo hacían de Trump, de Macron y hasta del Papa de Roma fueran criminales este mundo sería inhabitable. Las protestas son el último recurso democrático y pacífico cuando a la gente se le niega el diálogo. Toda protesta es legítima.
Después llegaron las noticias de Palma Soriano pidiendo lo mismo y una a una se fueron sumando localidades hasta llegar al número de cuarenta y dos ciudades y pueblos. ¿Cómo es posible esto? ¿Una mano macabra desde el extranjero? No, estamos en el siglo XXI, no es el Maleconazo de 1994. Internet lo hizo posible.
Es lo que pasó en la primavera árabe. El poder de movilización de las redes sociales es inmenso. Por eso quitaron Internet. Para que tú no supieras lo que estaba pasando frente al Capitolio a escasos kilómetros de tu casa. Para que llegado el momento tú no salieras también a reclamar ese diálogo en nombre tuyo. No porque yo te incitara desde el extranjero, sino porque a ti te hace falta una solución YA. He tenido esta misma conversación con mi hermano y me dolió muchísimo que su dedo acusador se dirigiera hacia mí. Eso es parte de la política del estado. Dividir familias, dividir amigos como lo somos tú y yo.
Siguiendo con la cronología. En la tarde compareció Diaz-Canel ante las cámaras forzado por la situación. En ese momento podía haber usado la tecnología y abrir un canal en tiempo real a través de Twitter y hablar y responder a los cubanos. A ti o a mí. Porque yo soy también cubano aunque viva lejos. Su tarea era calmar los ánimos llamar al concilio. Es la tarea de un presidente responsable. Lejos de eso Diaz-Canel le echó gasolina al fuego, llamó a la lucha por mantener… ¿Mantener qué? Mantener la situación de NO al diálogo.
A partir de ahí las imágenes fueron otras. No fue una mano invisible, fue el presidente de Cuba quien llamó a la violencia. Porque amigo, no hay interés de cambio en ese gobierno.
El pueblo es libre de exigir lo que desee, es un derecho. Si la gente quiere dialogar tiene que haber diálogo. Si la gente pide que los miles de médicos que prestan sus servicios en el extranjero regresen a ayudar a los suyos, el gobierno NO tiene facultades para oponerse.
Si el pueblo hoy acusa a Diaz-Canel de incumplir con su deber, llamar y permitir la violencia y le exige que dimita, sea la voluntad del pueblo.
Las imágenes de Diaz-Canel el lunes en las calles de San Antonio bajo los gritos de «Diaz-Canel singao» y los gritos de «Asesino» al general Ramiro Valdés el martes no mienten. No es un grupúsculo. No son gente manipulada. Son gente espoleada por el hambre, la falta de medicinas y sobre todo la incapacidad del gobierno.
Hablas de embargo, precisamente ayer la Casa Blanca ha dejado claro que desde 2012 ha levantado las restricciones de venta a Cuba de alimentos y medicinas. Sólo hay una condición: Hay que pagar. ¿Lo sabías tú? Yo no.
Sí, hay cubanos que desean una invasión militar de Estados Unidos. Yo lo he leído. No estoy de acuerdo, pero es su derecho de pensar así. Sin embargo el lunes la Casa Blanca ha dejado claro que nunca y menos ahora ha tenido entre sus planes una invasión armada a la isla. Pero eso no lo va a saber nunca el pueblo de Cuba sin acceso a la información, a Internet. Por eso cortaron Internet, para que no sepas.
Entonces para qué esos tanques, las patrullas, las tonfas y las balas de goma? ¿Contra marines que nunca vendrán?
Hace tres días se han sucedido protestas de cubanos frente a consulados de la isla en todo el mundo. La respuesta del gobierno ha sido llamar a organizaciones pro-gobierno en el extranjero, destinando recursos para tratar de acallar nuestra voz.
Nosotros tenemos la voluntad y la capacidad de enviar a Cuba medicamentos desde mañana mismo. Pero es el gobierno cubano quien ha declarado públicamente mediante su Cónsul que en Cuba NO hay necesidad, que no es una emergencia sanitaria. Ese video quizás tampoco lo vean jamás en Cuba.
Una cosa debe quedar clara: lo que no vamos a hacer jamás es pagarle al gobierno a través de la Aduana para poder ayudarte. Eso es inmoral. Lo que no vamos a hacer es poner la ayuda en las manos de quien no ha sabido manejar esta crisis y ha vendido antes las ayudas en dólares. Eso no va a volver a pasar. Mi ayuda va directo a los médicos, a los hospitales, a mi familia, a tu familia. Sin intermediarios que quieran hacer dinero en el trueque.
Disculpa mi texto tan largo. Pero era necesario.
Quien piense que para mí es más fácil ser crítico, que radicalizarse sea un lujo de quien vive en el extranjero se equivoca. Sepan que a partir de ayer, frente a la embajada cubana en Berlín yo firmé mi castigo de no poder regresar a la isla, de no poder ver a mi hija, a mis nietos y conocer al que viene en camino. Miembros de «Cuba Si» ni siquiera se ocultaban para tomar fotos de nuestras caras a menos de 2 metros. Pero es un castigo que hay que pagar.
Una última cosa: tú eres y serás mi amigo pienses como pienses. Lo que tiene que quedarte claro y es lo que me interesa de todo esto es que no soy yo, no somos los cubanos en el extranjero, no son los cubanos hambreados los que están disparando contra ti. Nosotros no somos el enemigo.


P.D: He borrado el nombre de mi amigo pues bien puede ser una respuesta para muchos

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Categoría: #SOSCuba, Cuba, Opinión